jueves, 24 de abril de 2014

I've got another confession to make

Me prende el ambiente de mariscos, banda sinaloense y Tecate.

Los supersticiosos y conspiracionistas dirán que es porque mis abuelos maternos son de Sinaloa, y cuando era chiquito, mi abuelo me contaba de pisteadas con mariscos recién pescados allá en Mazatlán. Pero sea por lo que sea, hoy que estuve sentado en un lugar chiquito, con música alta, bien enchilado y tomándole a mi bote de Tecate, me sentí contento. Es el único momento en que se me antoja auténticamente tomar una Tecate, pero igual quiero cambiarle y probar con cerveza Pacífico, digo, si es también oriunda de esos lados, igual y se lleva mejor.

El de hoy fue uno de esos momentos que me llegan en los restaurantes, como en el café Prinz en Viena o la terraza del IHOP en calle Chapultepec de Guadalajara, cuando las situaciones son tan singulares, que disfruto mucho el tiempo, la compañía, hasta la comida, aunque no siempre sea buena, como pasó hoy. Si alguien nos tomara una foto en ese momento, seguramente se vería gente admirando lo original del buen rato que están pasando.

miércoles, 23 de abril de 2014

¡Puedo repararlo!


Tenía toda la semana que la lap de Luna me molestaba un chorro porque el ventilador hacía muchísimo ruido. También noté que se calentaba demasiado, así que pedí unos desarmadores prestados al buen David y la abrí. Le saqué unas buenas pelusas al ventilador, y quedó perfecta, calladita y a buena temperatura.

Está padre, me entretengo y es algo útil. Incluso lo pude hacer tomándome un café y viendo Bob Esponja. Lástima que nos estamos moviendo a puras tablets y laptops unibody y cosas así, que ya no serán tan sencillas de abrir y limpiar. Tendré que dejar de obviar mi más horrible debilidad: Se entre nada y absolutamente nada sobre mecánica básica. Ojalá pronto salgan carros unibody también (¿?).

martes, 22 de abril de 2014

El Parque Hidalgo

Foto tomada de Foursquare

He decidido modificar mis horarios de sueño para que cuando vuelva a Guadalajara no me pegue tanto el cambio de horario, y de paso, salir a correr y caminar un poquito. Escogí el Parque Hidalgo más que nada por la cercanía, pero hasta ahorita me ha dejado satisfecho. Está limpio, la pista es pequeña pero fácil, y la zona en la que está ubicado es segura. Eso si, te sientes como plebeyo, corriendo en un lugar gratis frente al gimnasio del Casino.

Estoy corriendo súper mal, obviamente, pero algo es algo. En Mexicali subo de peso mucho más rápido y me siento súper bloated porque no mido bien lo que como. Quiero revertir esa tendencia.

lunes, 21 de abril de 2014

Bravely Default, los JRPG, los parámetros, la vida

Desde morrillo estuve expuesto a los JRPG (Japanese Role Playing Game). Sistema de turnos, clases, ataques súper efectivos, no muy efectivos, party, ítems, dungeons, etc. Al principio, cuando no sabía tanto inglés, me aburría rápido porque no avanzaba y me mataban mucho. Me acuerdo de Final Fantasy Mystic Quest, que supuestamente estaba hecho para gente no familiarizada con el género, pero de todas formas no le entendí casi nada. Luego vino Pokémon Red, con los monstruos y todo, me enganchó mucho más tiempo aunque al principio no fuera tan bueno.

Hoy la cosa es muy diferente. JRPG es probablemente el género de videojuegos que más he jugado. Final Fantasy Tactics Advance afectó mi vida de una manera muy rara, me dio a entender que en la vida puedes aprender un poco de todo, puedes hacerte muy bueno en algo, y tener compañeros que cubran tus debilidades en lo que las refuerzas. También, a partir de ahí, las clases estilo ladrón se convirtieron en mis favoritas. Hay algo en la velocidad y en el escabullirse que me gusta mucho.

Este es el tipo de cosas por las que me gustan los JRPG: Sus mecánicas me ayudan a entenderme a mi mismo, o al menos, me hacen meditar en "¿por qué estoy eligiendo jugar así?". ¿Por qué me gustan las clases tipo ladrón? ¿Por qué elige a estos para formar mi party? ¿Esto que me estoy equipando, lo pongo por practicidad o estética?

Hoy estaba jugando Bravely Default y me puse a pensar en todo esto. Los JRPG son juegos cuya fórmula ya me es muy natural, cuestión de buscarle los parámetros a todo y aprender a irlos modificando para avanzar en la historia (ni siquiera me voy a meter en la calidad de la historia, arte, personajes, y un montón de cosas más que hay en los JRPG). Bravely Default es un juego que me pone muy feliz, creo que por ser un juego hecho un poco a la segura: No arriesga muchísimo y la presentación es de muy alta calidad. Anoche llegué a un jefe que no podía derrotar, así que decidí irme a grindear.



Wo wo wo, acabo de usar la g word. Grindear es uno de esos conceptos que alejan a muchas personas de los JRPG. "¿Cómo que tengo que ir a matar 500 monstruillos para que el monstruo grande no me mate?", creen que es una perdida de tiempo porque en realidad no pone a prueba tu habilidad con el juego, simplemente te exige le inviertas tiempo, y a cambio, modificará unos números para que te vaya mejor. En ese sentido, otros más listillos podrían decir "Hey, eso es como el Candy Crush, que no te deja avanzar hasta después de tanto tiempo".

Tampoco es para tanto, a la hora de avanzar, Candy Crush más que exigirte invertirle tiempo te orilla a invertirle dinero. Para mi grindear bien es algo que relaciono más con estudiar para un examen: Te familiarizas más con el contenido, ideas estrategias nuevas, y al final, estás listo para la prueba. En el proceso de grindear, igual y te das cuenta de que podrías cambiar de clase, o de arma, o de secuencia de movimientos. Los parámetros te quedan más claros y se origina una mejor idea para superar el reto. Encima, Bravely Default ofrece algunas opciones extra para atacar un problema: Algunos usarán el Bravely Second para detener el tiempo, otros tal vez quieran comprar ítems súper capillas, y algunos otros grindearemos. Pero al final, todos podemos ganarle al jefe, cada quien a su manera. ¡Qué bonito!



No hay que ser ingeniero para que te gusten los JRPG. Si, está padre adentrarte al sistema hasta que entiendes bien sus parámetros y luego jugar con ellos, y también está padre analizar tus acciones y ver si puedes aprender algo nuevo sobre tí mismo.

domingo, 20 de abril de 2014

Momentos felices en el China House



Es el único lugar donde me da alegría llevar los tuppers. Also, mis primillos ya están bien grandes. Finalmente, barba, ya vuelve. Te extrañamos.

sábado, 19 de abril de 2014

Hot dogs Oscarín


No sé si es la manera original, o la correcta, o si es la mejor, pero así es como me gustan mis hoy dogs: Debajo de tantos extras que ya no se ve el hot dog. Sigue así Oscarín, lleva tu buena idea al resto del mundo, si alguien puede destronar al kebab, eres tu.

viernes, 18 de abril de 2014

Dominó cubano


Y hablando de rituales, este es quizás uno de mis favoritos. Todo un abanico de emociones cuando en un solo juego llegas a decir más de 7 veces "uno" y no lo logras ganar.

jueves, 17 de abril de 2014

La importancia de los rituales

En The Art of Maliness hay toda una serie sobre la importancia y el poder de los rituales. Todavía la tengo que leer completa, pero esta semana definitivamente he sentido lo importantes que son.

Hay tres cosas importantes para hacer un ritual: El lugar, el tiempo, y las personas. Realizar una actividad en el mismo lugar, en la misma fecha, y con las mismas personas, eleva la actividad a algo sagrado, convierte al lugar en territorio de respeto, la fecha es esperada, y se forma un lazo entre las personas que llevan a cabo el ritual.

Existen ejemplos desde cantar las mañanitas en cada cumpleaños, hasta participar en el Via Crucis de tu comunidad cada año. La neta, ha sido súper divertido andar en eso de ensayos y fechas importantes  y celebraciones especiales y todo eso. Creo que mucho tiene que ver que tengo un montón de tiempo libre antes y después de la semana santa, lo que me deja disfrutarla todo lo que quiera con la tranquilidad de que luego podré volver a descansar. Pero está bien, hasta estoy empezando a considerar el ritual de volver a Mexicali cada Semana Santa, porque definitivamente me estoy divirtiendo un buen.

Quién sabe si en el futuro el espacio y las personas serán las mismas, y quién sabe si las circunstancias de tiempo me den tanta holgura para disfrutar a mis anchas. Por mientras lo disfrutaré y empezaré a considerar que otras actividades elevar al estado de rituales.

miércoles, 16 de abril de 2014

Morras mexicalenses: La huevona de lentes oscuros

En Mexicali, como en el resto del mundo, abundan los estereotipos. Mis favoritos son los de los habitantes que reflejan particularidades del lugar donde viven, por ejemplo, en Mexicali, encontramos mucho a la morra huevona de lentes oscuros.

La mexicalense huevona de lentes oscuros, que de ahora en adelante solo llamaré "la huevona", es una morra que llega a los lugares con mucha flojera, pero va porque tenía que ir, y ya que llega, se nota que se acaba de despertar. Y por lo mismo, para tapar que hasta maquillarse le dio flojera, lleva unos lentes oscuros enormes, así oculta también que cuando le hablas, ni siquiera te está prestando atención.

Generalmente en Mexicali hace un calor horrible, así que la huevona trae ropa ligera, a veces holgada, más pantalones de mezclilla. Hasta logra verse fresca, pero solo es parte del aura de flojerismo que emana. Cuando llega a hacer frío, trae los mismos pantalones, pero usa una sudaderota, la clásica de la GAP que trae GAP gigante en el pecho.

Mi hermana Luna ha usado el look de huevona

Tengo la teoría de que la huevona originalmente no era tan floja y desganada, pero Mexicali así la hizo. Le gusta quedarse en interiores y no moverse mucho por el calor, y aparte le gustan las cosas en corto, como todo en Mexicali, por eso sus "viajes" son a San Diego o Ensenada. El solazo horrible la llevó a descubrir los lentes oscuros, y desde entonces no puede separarse de ellos.

Algo que todavía no termino de descifrar de las morras huevonas es por qué chingados les gusta tanto el azúcar. Muchas veces las ves con raspados del Alaska o cafés súper dulces, tipo "Frapuccino oreo con crema batida". Por eso hay generalmente dos tipos de complexiones físicas con las huevonas: O muy flaquillas, o las que ya comienzan a tirarle a estar un poco rollizas.

Huevonas en el Pancake House

Frases de la huevona podrían ser "ay, a las [cualquier hora]? qué flojera...", o también "ay, el, ese, cómo se llama? ay lo que sea", porque al parecer, muchas veces también les da flojera llamarle a las cosas por su nombre.

La huevona mexicalense podría ser la antítesis de la taconuda jalisquilla. Mientras la huevona usa la mínima cantidad de energía cada que sale, la taconead es todo lo contrario, para ella el mundo es una pista de modelaje siempre en competencia. Ya luego escribiré de la taconuda, a lo mejor. No sé, que flojera.

martes, 15 de abril de 2014

Mi barba y las chicas


Mi barba suele recibir comentarios interesantes, y por lo general, positivos, ¡pero hoy atrajo muchachas! en el ensayo del Via Crucis, una me vio de perfil, se sorprendió, y se acercó solo para tocarla, y otra, en otro momento, se acercó para quitarme una pelusa. Ya de ahí nos quedábamos a hablar de mi barba.

Me gusta dejarme la barba, sobre todo cuando veo que a otros hombres ni les sale. Es ese tipo de medidas de masculinidad completamente falsas pero semi-válidas a nivel social. Lástima que el próximo viernes, en el Via Crucis, voy salir de romano, así que será necesario darle mate. Bueno, siempre vuelve a crecer, y cada vez mejor.